Escrutinio a mis objetivos

Estamos atravesando un momento “especial”, ya no sólo por la situación de confinamiento a la que nos hemos visto abocadxs sino, también y sobre todo, por la concurrencia de una serie de factores, claves, interrogantes, emociones, valores… que, según algunxs, hasta podrían haber “alumbrado” una nueva generación: Alpha; no sólo ésta sino, más bien, ésta (muy acertada, como siempre, Dolors Reig). Mi agradecimiento desde aquí a lxs más jóvenes que, entre otros aspectos, están mostrando colaboración, participación activa, responsabilidad, cuidado de lxs mayores… y que, ojalá, lejos de utilizar la tecnología exclusivamente para comunicarse, que también, la aprovechen, por ejemplo, para participar a nivel social, si es de una manera crítica y con criterio, mejor que mejor. Despidos, ERTEs, cierre de negocios, reinvención profesional, emprendimiento, cambio, incertidumbre, miedo… son términos que inundan nuestro día a día. ¿Emprendo?, ¿espero?, ¿busco empleo?, ¿me reinvento?, ¿trabajo mi empleabilidad?, ¿y si cambio de sector?, ¿realmente aporto valor?, ¿me sirven de algo mis contactos?, ¿será momento de formarme?, ¿cómo se reclutará a partir de ahora?, entre otras, son cuestiones que seguramente a más de unx le estarán “martilleando” la cabeza. ¿No te parece que en esta vorágine de cambio en la que estamos inmersos, una buena estrategia puede pasar por centrarse en aspectos que tienden a permanecer más estables a lo largo del tiempo? (¡Enorme, Amalio Rey!). ¿Y si la única certeza fueses tú? (¡Grande, Antonio Fuentes!). ¿Por qué no centramos nuestros esfuerzos en aquello sobre lo que tenemos “control”? ¿Abordamos el proceso? ¿Seguimos con nuestro proyecto? Venga va…

Sigue leyendo

Realizando Balance

Fieles a nuestra cita, vamos con la quinta entrega de nuestro/vuestro proyecto profesional. Hemos echado una mirada a nuestro interior, hemos recogido feedback de las personas que nos rodean, y conocen, nos hemos lanzado a proponer objetivos y, finalmente, hemos indagado en nuestro entorno, en el mercado laboral que nos rodea, más global que nunca. Pues bien, llegados hasta aquí, es el momento de contrastar toda esa información que refleja nuestro perfil profesional actual, con nuestro perfil objetivo. Amén de poder valorar el grado de ajuste y, por ende, el Gap entre ambos, pondrás nombre a tus fortalezas y áreas de mejora, tomarás consciencia de las oportunidades que se te presentan en relación a tu(s) objetivo(s) y, cómo no, edificarás las bases sobre las que “levantar” todo el trabajo posterior: estrategia, plan, visibilidad…

Sigue leyendo

A explorar el entorno, toca

Bienvenidx a esta cuarta entrega de tu/nuestro Proyecto Profesional. Ya hemos pasado por una fase de instrospección que, entre otras, nos ha permitido rescatar información valiosísima con el fin de obtener una “foto fija” del momento actual en el que nos encontramos; por otra de feedback que, en base a las aportaciones de nuestro entorno, ha contribuido a “enriquecer el guiso” sobremanera; y, finalmente, por una de proyección en la que, hemos comenzado a trazar la ruta, elevando la mirada y “clavándola” en la estrella polar, priorizando, como decíamos, dirección a objetivo concreto. Es el momento de ver “qué se cuece en nuestro entorno”, de pertrecharnos de mochila, botas, cantimplora, brújula y mapa, y explorar el mercado laboral que nos rodea que, como podrás suponer, cada vez es más global.

Sigue leyendo

Vamos a marcarnos objetivos

Ya estamos aquí de nuevo. ¿Cómo va esa cuesta de Enero? Recuerda que, el año pasado, habíamos ido dando pasos en pos de diseñar e implementar nuestro proyecto profesional. Tanto es así, que habíamos recogido información en relación a distintas variables tras realizar un ejercicio de introspección, amén de haber preguntado a nuestro entorno (contactos) con el fin de enriquecer la información -espero que lo hayas vivido como lo que es, un regalo, más que necesario para “entendernos”, para tener otra mirada de cómo nos perciben, objetiva, encaminada a que avancemos, basada en lo que hacemos y en cómo lo hacemos, en nuestras conductas (lo que haces no es lo que eres), un feedback que valide nuestros desempeños, que nos ayude a crecer-, un ejercicio de introspección -que, por cierto, estaría  bien repetir de cuando en cuando (cambios a nivel personal/profesional, planteamiento de nuevos proyectos, una vez al año…)-. Pues bien, un paso intermedio entre lo ya realizado (fundamentalmente un ejercicio de autoconocimiento) y lo que nos ocupa ahora -tratar de marcarnos unos objetivos-, podría ser recoger la información con la que ya cuentas en una especie de tabla en la que, al lado de cada una de las variables sobre las que te ha parecido importante indagar, anotes aquellas ideas que has podido recabar. Esto podríamos considerarlo a grosso modo como nuestro “perfil profesional”, en bruto, que, más adelante y, en función de hacia dónde queramos dirigirnos, habrá que “pulir” (por tanto, perfil y objetivo no son lo mismo). La idea, como ya te mencionaba en el primer post de esta serie, es que has de elegir cuántas de las variables que tú consideras importantes en relación a tu desempeño laboral, y sobre las que ya cuentas con información, quieres que estén presentes en tu trabajo diario (si me pinchas, te diré que, cuantas más, mejor).

Sigue leyendo

¿Me das Feedback?

Lo prometido es deuda. Ya estamos aquí con la continuación del trabajo sobre tu proyecto profesional. Por si no has tenido ocasión de leer el post anterior, recupero el enlace a fin de que, en la medida de lo posible, comiences la tarea por la fase de autconocimiento. Pues bien, una vez repasado y trabajado el primer paso, y concretado en una tabla de doble entrada en la que fijemos, por una lado, aquellas variables que hayamos querido abordar y, por otro, los resultados en forma de palabras clave, es el momento de enriquecer la información con la que ya cuento sobre mí mismx, con las “apreciaciones” de aquellas personas que me rodean. Ojo, hablo de enriquecer y no de supeditar nuestra existencia a lo que otrxs creen o esperan de mí. Esto no tiene nada que ver con vivir esclavos del like o de la aceptación, esto va de “reconocerme” para, a partir de ahí y, en función de distintas variables, entre las que el entorno cambiante actual ocupa un lugar muy importante, definir unos objetivos y montar un proyecto, una estrategia, que nos acerque allí a donde queremos llegar.

Sigue leyendo

Empezando, que es gerundio, por el principio

Sé que es muy tentador, de verdad, créeme, es difícil de controlar, cual impulso que te obliga, no puedes esperar, lo necesitas ya, ahora, sientes que es el momento, estás motivadx, lo quieres, tratarás de convencerte –y de convencerme- de que es el camino, de que es la herramienta/estrategia/plan/método/variable… que te va a acercar a tus objetivos, es el comodín que “todo lo cura”, para qué dilatarlo, piensas que cuánto antes lo emplees mejor que mejor, es lo que hace todo el mundo, por qué no me va a servir a mí, no hay otra forma, es el camino… Quieres el currículum ya, en la primera cita, el resto, eso del autoconocimiento, de establecer objetivos, de conocer el entorno laboral, de decantarte por una estrategia, de pergeñar un plan…, eso no es más que “perder el tiempo”, nos es más que diferir la recompensa que te supone, en ocasiones, entregar el CV y “sentir” que ya has “cumplido” con tu parte de responsabilidad… pero, de verdad, que no se me ha ocurrido a mí, que la mayoría de profesionales de la orientación laboral abogan por invertir una parte del proceso en realizar un inventario personal/profesional, autoconocimiento, diagnóstico…, como quieras llamarlo, que merece la pena, que el hacer los “deberes” sobre ti mismx, es un tiempo muy bien invertido, te “conocerás” mejor, pondrás sobre la mesa variables relativas a intereses, motivaciones, logros, talentos, competencias, habilidades… que te ayudarán a tomar decisiones más “razonadas”, planificadas…, te facilitarán  trabajar sobre aspectos sobre los que tú tienes control, variables de proceso (desarrollo), te permitirán “escapar” del “corsé” de una profesión o un título académico poniendo nombre a lo que sabes hacer –y, por tanto, puedes ofrecer-…, en definitiva, el “detenerte” en una fase de inventario previo, frenando ese impulso de “empezar la casa por el tejado” (cv, perfil en rrss… y demás herramientas de comunicación de tu propuesta), te facilitará una “foto fija” de tu posición/situación actual: quién eres, qué quieres, qué sabes hacer, qué puedes hacer…, casi ná.

Sigue leyendo

El currículum social

¿Currículum vitae, sí?, ¿currículum vitae, no?, ¿ya no se utiliza? ¿El currículum ha muerto? ¿Cuántas páginas ha de tener?, ¿qué apartados son recomendables?, ¿incluyo la edad?, ¿y el sexo?, ¿pongo foto? Éstas y otras dudas nos asaltan cada vez que nos ponemos delante del folio en blanco o, mucho peor, cuando echamos mano de una de esas miles de plantillas y nos disponemos a “confeccionar” una de nuestras herramientas de presentación, como es la tradicional hoja de vida.

Un inciso para recordar que, el currículum sólo tendrá pleno sentido, sólo mostrará una información “completa”, si surge como producto de un proceso de reflexión en el que, al menos, habremos de haber pasado por las fases de introspección y proyección, para, finalmente y, dentro de lo que podríamos denominar plan de comunicación/visibilidad (estrategia), y junto a otras herramientas (¿se te ocurren cuáles?), devenir en una opción más, a la hora de comunicar nuestra propuesta de valor (eso sí, adaptada a cada cliente). El proceso, como habrás podido imaginar, va de dentro a fuera, va de (re)descubrirnos, de “sacar brillo” a aquellos atributos que nos hacen singulares para, una vez “pulidos”, ponerlos a disposición de lxs demás, comunicarlos. O, tal y como dice Richard N. Bolles (“De qué color es tu paracaídas?”), “consiste en hacer mucho trabajo sobre ti mismx antes de salir a la calle. El objetivo es entender mejor quién eres, lo que puedes ofrecer al mercado laboral, el tipo de trabajo que se ajustaría a tu perfil y qué sentido quieres darle a tu vida” (para reflexionar, ¿no os parece?).

Sigue leyendo

Si se ponen los medios, los resultados llegan

Ya va casi para dos años, ¡cómo pasa el tiempo!, que reflexionaba en este mismo espacio y concretaba “la transformación digital afecta a cómo trabajamos, a cómo y dónde aprendemos pero, sobre todo, a nuestra manera de comunicarnos, ya que requiere del manejo  de nuevas herramientas y de nuevos lenguajes. Lo global y lo local pugnan en importancia, los entornos laborales comienzan a estar hiperconectados, las distancias se atenúan, y los retos, pero también las oportunidades, a las que nos hemos de enfrentar organizaciones y profesionales, están creciendo cada día. Y para hacernos con estas últimas, hemos de echar mano de nuestro bagaje de competencias, también las digitales, de nuestra capacidad de aprender y reaprender, y “desaprender” (sustituir estrategias “viejas” por otras más actuales, flexibles y adaptativas) y volver a aprender pero, sobre todo, de aprender a aprender. Lo digital se convierte en un fin pero, sobre todo, en un medio para adquirir y adaptar el conocimiento, y para que éste también llegue a todos/as, jóvenes, adultos y, también,  a los más vulnerables. Tal y como dice George Siemens “nuestra habilidad para aprender lo que necesitamos mañana, es más importante que lo que sabemos hoy. Cuando el conocimiento se necesita, pero no es conocido, la habilidad de conectarse con fuentes que corresponden a lo que se requiere es una habilidad vital. A medida que el conocimiento crece y evoluciona, el acceso a lo que se necesita es más importante que lo que el aprendiz posee actualmente”; todo ello con motivo de la puesta en marcha del proyecto Empleando Digital (Fundación Secretariado Gitano -FSG- y Cruz Roja), un proyecto encaminado, básicamente, en tres direcciones íntimamente relacionadas: mejorar las competencias digitales de las personas con las que trabajamos, “revisión” y mejora de nuestra metodología (de lo analógico a lo digital) y adecuación/desarrollo de las competencias digitales de lxs Técnicos de Empleo.

Sigue leyendo

Empleo y discriminación

Ella, la voy a llamar Rebeca, pero bien podría ser Patricia, Cristina, Alba, Rocío, Natalia, Esperanza, Amparo, Abigail, Carmen, Rosario…, pasó un buen día por nuestro programa de empleo, Acceder (Fundación Secretariado Gitano), con una mochila llena de ilusión, de ganas, de energía…, también de miedos, frustraciones, fracasos, carencias…, pero con una idea clara “quiero trabajar”. Sus ojos, a pesar de su situación –en muchas ocasiones no somos conscientes de las situaciones tan complejas, mucho más allá del empleo, que “envuelven” a muchas de las personas que se acercan a los programas de empleo- desprendían fuerza y energía, a pesar de sus circunstancias.

Tras las presentaciones pertinentes, tanto del equipo como del programa, pasamos a trabajar en su proyecto profesional. No existiendo barreras ni condicionantes de peso, que “desaconsejasen” una intervención exclusiva más allá del empleo, comenzamos por desvelar algunas de las variables con mayor peso a la hora de “conocernos”,  de elegir dirección, y de preparar una estrategia (y un plan) que nos encamine de donde estamos a donde queremos estar (introspección, proyección y estrategia podrían ser, a grandes trazos, las tres patas de nuestro “taburete” profesional o, en palabras de Reme Arjona: “¿qué tengo?”, ¿hacia dónde voy?”, “¿cómo llego?”, o “¿quién soy?”, ”mi trabajo ideal” y “mi estrategia” en La Era de los Valientes).

Sigue leyendo

Orientación a lo largo de la vida

Acompañar, ayudar, guiar, facilitar, empoderar… a las personas, a que descubran y potencien sus fortalezas -también sus áreas de mejora-, desvelen sus intereses y motivaciones, pongan nombre a su para qué, afloren sus valores… pero, sobre todo, a que “armen” su proyecto profesional/personal –cada vez más plagado de curvas, cada vez menos predecible-, lo pongan en valor y, cómo no, lo encaminen a un fin –si está próximo a uno común, mejor que mejor-…, parece un cometido encomiable para aquellas personas que nos dedicamos a la orientación. Un cometido, donde la persona atendida es la verdadera protagonista, la que ha de ser capaz, con apoyos puntuales, de transformar –si es preciso- su realidad, de tomar decisiones y emprender actuaciones encaminadas a los objetivos marcados…,  en definitiva, de dar forma, con el mayor grado de autonomía posible,  a su proyecto profesional/vital.

Sigue leyendo