¿Y si nos hacemos las preguntas adecuadas?

Si llevas un tiempo sumido en la lacra del desempleo, quizás te encuentres en alguna de las siguientes situaciones: llevas más de un año parado en desempleo y no hay manera de que te llamen, ni siquiera para una entrevista; ya vas por tu segundo Master, Grado… y, aparte del peaje económico, y de que quizás lo haces “presionado” por factores de tu entorno (familia, amigos, etc.), siguen siendo pasos de mucho “riesgo” si no parten de un auténtico proceso de introspección y de un estudio en profundidad del mercado laboral circundante. Ahora bien, también hay una lectura positiva -que descarga-, un tiempito que te vas a tirar tranquilo, sin cargos de conciencia, “yo ya estoy cumpliendo”, pensarás, y hasta defenderás ante posibles cuestionamientos; quizás, estés en búsqueda de empleo, te levantes cada mañana, abras un par de portales de empleo, te inscribas en alguna oferta, te des una vuelta por facebook o twitter e introduzcas alguna palabra clave tipo “empleo” o “trabajo” en la cajetilla de búsqueda, para acabar repitiendo “si es que no hay nada, no sé ni para qué lo intento”. Puedes hasta pensar “yo ya he hecho lo que podía, ahora la pelota está en el tejado del otro”.

Quizás hasta hayas realizado un proceso de autoconocimiento, pero no hayas ido más allá, es decir, no hayas analizado el mercado laboral a fin de plantear un objetivo claro y delimitado; quizás sí hayas analizado el mercado y, sin embargo, el objetivo resultante de comparar tu perfil, tu marca actual, con el/la deseada, no arroje más que “algo” difuso, poco definido. Con lo que, si no sabes a dónde te diriges …. (completa la línea de puntos); quizás tengas un marca personal sólida pero, sin embargo, nadie te encuentra. ¿Falta de posicionamiento? Si no te posicionas de manera adecuada, en el entorno en el que tengan que encontrarte, malamente lo van a hacer. Quizás, pase lo contrario, que tu posicionamiento sea adecuado, es decir, los que te tienen que encontrar -target, empleadores, reclutadores- lo hacen con facilidad pero, lo que se encuentran, tu marca, no es lo que andaban buscando, o lo que tú tratabas de vender. Quizás, teniendo trabajado lo anterior, la estrategia que utilizas no sea la adecuada. ¿Cuál es la adecuada? Aquella que te acerque -con  la que logres- tu objetivo. Si utilizas estrategias del siglo XX, habrás de pensar en “pasarte” a otras más actuales, de gestión de tu marca, de búsqueda proactiva de empleo, de mostrar tu talento. ¿Y si lo que falla es el plan?, es decir, tenemos claro quiénes somos, qué queremos, qué demanda el entorno, aquello en lo que somos competentes -si, encima, nos gusta, mejor que mejor, aunque, en ocasiones, sólo se trata de darle una oportunidad a las cosas. Hasta aquellas profesiones que, en un principio, te podía parecer que no iban contigo, si les das una oportunidad, y mejoras cada día, pueden terminar por convertirse en algo que te guste-, el objetivo está claro -has tenido en cuenta visión y misión-, la estrategia es actual, encaja y, sin embargo, no has concretado tu labor en un plan en el que, amén de los objetivos -si son smart, mejor que mejor-, han de quedar claros los pasos en forma de objetivos intermedios, las actividades y tareas, y los tiempos. También habrá que consignar las evidencias que me permitirán saber si necesito realizar algún ajuste. Y, aunque podríamos hablar de otros elementos, no me gustaría olvidar la red de contactos. El networking es el elemento que conecta todo lo anterior, es como la “argamasa” de tu proyecto profesional. ¿Quién sabe que buscas empleo?, ¿has analizado tu red de contactos?, ¿cuántos niveles tiene?, ¿quién te puede ayudar en tu cometido?, ¿y si colaboras con alguien más?

Fuente, gocomics.com

De todas las maneras, lo que buscamos con ahínco cuando pasamos por el momento del desempleo, en la mayoría de las ocasiones, son respuestas, sin ponernos a pensar que, para obtener respuestas adecuadas, quizás haya que plantearse preguntas adecuadas. Has leído en mil y un post que el entorno está cambiado a una velocidad vertiginosa, que la manera de entender el trabajo, también ha variado y que, como te decía, no podemos continuar entendiendo el proceso de búsqueda de empleo, como lo hacíamos antaño. En estos momentos, en un  mercado tan igualado, donde debajo de cada piedra que levantes asoma un montón de competencia -también los puedes mirar como colaboradores, es cuestión de las “gafas” que utilices-, la idea ha de pasar, forzosamente, por mirar en nuestro interior, por tomar consciencia de quiénes somos, por delimitar claramente hacia dónde vamos, por “armar” una estrategia adecuada, y por aprender a comunicar al mundo nuestro talento. Y, para ello, y sin más pretensión que abrir una reflexión, se me ocurren algunas preguntas que, quizás, sirvan como punto de partida.

Para empezar: ¿qué da sentido a tu vida?, si te pusieras a escribirte una carta desde el futuro, ¿qué te gustaría decirte?, ¿qué quieres a nivel profesional?, ¿y a nivel personal?, ¿están alineados?

Creencias: ¿por qué crees que no encuentras empleo, ¿te sientes culpable?, ¿tienes responsabilidad en el proceso?, ¿te consideras un buen profesional?, ¿crees que lo tienes que hacer solo?, ¿alguien te va a ayudar?, ¿te reconoces en alguna de las siguientes afirmaciones?: como no he estudiado, no me merezco un trabajo digno; hoy en día conseguir trabajo es imposible; no tengo tiempo, no tengo ganas de asistir a ninguna formación; no soy inteligente, no podré aprender tal o cual habilidad…

Cualidades: ¿qué cualidades personales atesoras?, ¿cómo las demuestras?, ¿cómo las has adquirido?, ¿eres capaz de enumerarlas y definir aquellas que puedes utilizar como fortalezas?,  ¿qué estarías dispuesto a aprender?, si no te sientes capaz, explícate.

Disponibilidad: ¿prefieres trabajar solo?, ¿en equipo?, ¿en el interior de un local?, ¿en la calle?, ¿tareas variadas?, ¿te gustaría tener que viajar?, ¿tipo de jornada?, ¿en tu ciudad?, ¿comunidad autónoma?, ¿global?, ¿salario?, ¿empresa privada?, ¿administración pública?, ¿negocio propio? …

Intereses: ¿están más ligados a lo social, a trabajar con personas?, ¿más a tareas manipulativas?, ¿tienes una vertiente más creativa?, ¿intelectual?, ¿administrativa?, ¿empresarial?

Competencias: ¿qué competencias técnicas posees?, ¿están alineadas con lo que piden las empresas para tu profesión?, ¿y transversales?, ¿están entre las más demandadas por el mercado laboral?, ¿existe algún impedimento para adquirirlas o desarrollarlas?, ¿cómo las puedes mejorar?, ¿todas proceden de la experiencia o formación?, ¿y si tienes en cuenta tus aficiones?

Funciones: ¿serías capaz de describir aquello que hacías en las experiencias laborales anteriores?, ¿cuáles se te daban mejor?, ¿has repetido año tras año o has ido desempeñando nuevas?, ¿coinciden con lo que demandan las ofertas de empleo?

Logros: ¿sabrías enumerarlos?, ¿y redactarlos?, ¿y cuantificarlos?, ¿usas verbos de acción?, ¿sabes contextualizar el logro?, ¿eres capaz de presentar el resultado?, ¿en qué momento los presentarías?, ¿CV, carta, entrevista, mensaje…?

Motivaciones/metas laborales: ¿buscas prestigio/estatus, dinero, reconocimiento, realización personal, servir a otros, riesgo, colaborar con otros, estabilidad…?, ¿responden a motivaciones internas o externas?, ¿cómo sería el trabajo ideal?, ¿y la empresa perfecta?

Valores: ¿qué es lo más importante para ti en la vida?, ¿quién eres en realidad?, ¿cuáles son tus líneas rojas?, ¿qué es lo que aprecias realmente en los demás?, ¿qué filosofía de vida te caracteriza?, ¿sabrías describir qué rasgos poseen aquellos que son referentes para ti?

Empresa: ¿en qué empresa te gustaría trabajar?, ¿la conoces?, ¿a qué se dedica?, ¿sector y tamaño?, ¿producto?, ¿valores?, ¿visión, misión?, ¿condiciones laborales?, ¿conoces a alguien?, ¿cómo recluta?, ¿quién recluta?, ¿tiene web, perfiles en RRSS?, ¿qué imagen da?, ¿quién es el que realmente decide?, ¿qué puede ser importante para ellos?, ¿tu perfil se adecua?, ¿podrías entrevistarte con un (ex)trabajador?

Visión/Misión: si tu vida fuese perfecta, ¿cómo la describirías?, ¿tienes un sueño o propósito?, ¿qué vas a hacer tú para acercarte a tu visión?, ¿cómo te gustaría ser recordado?, ¿dónde te ves trabajando en 3 años?, ¿tipo de organización?, ¿funciones?, ¿rodeado de quién?, ¿con o sin  responsabilidad?

Feed back: ¿cómo te percibe tu red personal?, ¿y la profesional?, ¿qué gap existe entre tu autopercepción y la de los demás?, ¿hay muchas coincidencias?, ¿las aprovechas como fortalezas?, ¿por qué hay diferencias?, ¿a qué se debe?, ¿eres capaz de identificar áreas de mejora?, ¿saben a lo que te dedicas profesionalmente?, ¿podrían definirte en unas pocas palabras?, si te tuvieran que recomendar, ¿cómo lo harían?, ¿apareces en Google?, ¿alineado con lo que tú quieres?

Talento: ¿en qué eres realmente bueno?, ¿qué es lo que se te da mejor?, ¿sabrías describirlo/contarlo?, ¿está alineado con lo que quieres?, ¿es viable en tu entorno?, ¿oportunidades?, ¿falta algún recurso para implementarlo?

YO S.A: ¿te atreves a nombrarte CEO de tu marca personal?, ¿sabes qué marca dejas en los demás?, ¿eres capaz de poner en valor tu propuesta diferencial?, ¿sabrías comunicarla?, ¿para qué de tu marca: empleabilidad, desarrollo, networking, posicionamiento?, ¿es útil?, ¿fiable?, ¿auténtica?, ¿coherente?, ¿visible?, ¿piensas que ha de ser la empresa la que vele por tu desarrollo profesional?

Objetivo profesional: ¿lo tienes delimitado?, ¿para qué lo quieres?, ¿cuándo lo quieres?, ¿qué vas a hacer para conseguirlo?, ¿vas a poder solo?, ¿a qué te gustaría dedicarte?, ¿a qué no te importaría?, ¿a qué no te dedicarías?, ¿de dónde surge?, ¿está relacionado con lo que quieres?, ¿y con lo que puedes, con aquello en el que eres bueno?, ¿hay demanda?, ¿es viable?, ¿con qué limitaciones te puedes topar?, ¿existen oportunidades en el entorno?, ¿has pensado en un objetivo b?

Red de contactos: ¿cuentas con una red de contactos?, ¿la tienes clasificada por niveles?, ¿los de primer grado, son realmente conocidos?, ¿conoces a alguien de tu empresa objetivo?, ¿y de tu sector de interés?, ¿sabrías poner nombre a tus stakeholders?, ¿cómo te sueles acercar a ellos?, ¿pides directamente empleo?, ¿solicitas colaboración?, ¿ofreces ayuda?, ¿pides consejo?, ¿saben que buscas empleo?, ¿saben qué tipo de empleo buscas?

Estrategia: ¿tienes?, ¿la utilizas?, ¿está más próxima al tradicional buscar empleo o más alineada con el mostrar talento?, ¿has incorporado todo lo 2.0 a ella?, ¿tienes claro el valor que aportas?, ¿sabes qué hacer para lograr un mejor posicionamiento?, ¿te has fijado en lo que hace la competencia?, ¿lo podrías mejorar?, ¿hay un hueco para ti?, ¿sabes cuál es tu diferencia?, ¿eres más de empuje o de atracción?

Plan: ¿cuentas con uno?, ¿eres capaz de engranar objetivos, actividades, tareas, tiempos, recursos y evidencias?, ¿conoces alguna herramienta ad hoc, que te sirva?

Comunicación: ¿tienes claro tu mensaje?, ¿y los distintos formatos?, ¿utilizas más de un canal?, ¿lo tienes ensayado?, ¿has preparado varias versiones?, ¿y distintas duraciones?, ¿has solicitado feed back?, ¿se entiende?, ¿qué te dicen?

Herramientas: ¿cuentas con un CV actualizado?, ¿lo adaptas en función de la oferta?, ¿tienes carta de presentación?, ¿tarjeta de visita?, ¿tienes ensayada la entrevista de trabajo?, ¿cuentas con presencia digital?

En el entorno actual, la única certeza que tenemos es el cambio, el cambio vertiginoso que afecta no sólo a conocimientos sino, también, a muchos de los empleos que conocemos, y tal y como los conocemos. Por ello, el aferrarte de manera lineal a un objetivo o meta, quizás resulte excesivamente “reduccionista”, amén de limitado. Lo que quiero decir es que, nuestra profesión estaría bien que estuviese ligada a aquello que queremos (vocación), amén de a aquellas competencias en las que realmente somos buenos. Lo que ocurre es que el entorno y los recursos también “juegan” por lo que, no siempre puedo dedicarme a aquello que quiero. Hay ocasiones en las que cuesta “aterrizar” un proyecto o idea. Sin embargo, al igual que dependemos del entorno para poder desempeñar nuestra profesión y no siempre están presentes los recursos que preciso, también van asomando, día a día, nuevas oportunidades que éste nos facilita. Talento (competencia, compromiso y contexto), vocación (misión o propósito) y entorno (recursos y oportunidades) nos irán marcando un “itinerario” a seguir, un curso determinado, que no siempre ha de ser tan “simple” como un objetivo. Y mirad que yo, en mi día a día, soy pesado con lo de delimitar un objetivo, sin embargo, también me doy cuenta de que una determinada dirección quizás sea una elección más flexible y adaptativa. Yo me defino como Orientador laboral, y está  bien que me especialice cada día más en mi profesión, siempre con la vista puesta en las tendencias y oportunidades que van surgiendo, todo lo que ha traído la irrupción del 2.0, empleo 2.0, “explosión” de las RRSS, “nuevas” estrategias basadas en la marca personal, en aquello que nos caracteriza como personas más allá de la formación y la experiencia, en lo que va a suponer la transformación digital, no sólo para los que nos dedicamos a acompañar a personas, sino también, para los seleccionadores que tendrán que empezar a convivir con la IA, profesiones que conocemos que se van a “digitalizar”, nuevas profesiones, etc; pero sin perder de vista mi dirección, que no es otra que la Intervención Social.

¿Se te ocurren otras cuestiones a plantearte?, ¿cuáles?, ¿a qué momento pertenecen?

Muchas gracias, como siempre, por leerme 😉

Fuente imagen: gocomics

 

 

 

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2 pensamientos en “¿Y si nos hacemos las preguntas adecuadas?

  1. Creo que la forma de buscar empleo ha cambiado y algunas personas no asimilan que por ejemplo yo, busco empleo a base de realizar mi pasión que es escribir. ¿Escribes para buscar empleo como comercial? Pues sí, y en cada post, actualización de LinkedIn o fotografía de Instagram hago saber que busco empleo. Pensé ¡igual estoy loca y debería enviar CV a diestro y siniestro! que ojo los envío, pero no de cualquier forma. La semana pasada envié mi solicitud a un puesto comercial en el que no cumplía un requisito, el idioma para ser exactos, era la primera vez que lo hacía. Hace poco leí que los hombres se postulan si cumplen creo que era el 60% de los requisitos y las mujeres sólo si cumplimos el 100%, así que decidí salirme de la estadística. Resultado me llamaron para la entrevista. Me quedé literalmente maravillada cuando las dos personas me que me entrevistaron me dijeron que les había gustado muchísimo mi presentación personal en Womenalia. Conclusión, sí sirve estar en las redes, sí sirve currarse tus presentaciones y si sirve emplear tu pasión -la escritura en mi caso- para diferenciarte y llamar la atención, o sea crear tu marca. La entrevista por cierto bien, pero era la primera de varias, me dijeron que la siguiente sería una dinámica de grupo. Toca esperar a ver si he superado la primera. Aún así, me quedo con el aprendizaje. Disculpa el pedazo de comentario Maxi, mi vena escritora 😉

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    • Muchas gracias por compartir tu experiencia, Susana. Estoy completamente de acuerdo contigo en que hay que utilizar aquellas estrategias que, sobre todo, te permitan acceder al objetivo que te has marcado. En este sentido, el combinar estrategias de “empuje”, de búsqueda de empleo propiamente dicho, con estrategias de “atracción”, de posicionar tu marca, allá dónde esté tu público objetivo, puede ser una buena fórmula. Por cierto, espero que pases la primera, la segunda…, y todas las entrevistas que tengan a bien hacerte. Mucho ánimo. Un saludo!!!

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