¡PREFIERO UNA NEGATIVA, O MÁS, A UN SILENCIO!

Estás decidido, quieres encontrar un empleo. Ya has pasado un tiempo en desempleo, tiempo que te ha servido para ir pergeñando tu propuesta de valor. Eres consciente de la situación cambiante del entorno laboral que nos rodea, y decides adaptar tu estrategia de búsqueda de empleo a las exigencias del mismo. No has esperado a que sea el momento oportuno, momento que, quizás si te da por esperar a que los astros confluyan, nunca se dé. Te has dicho: VOY A PASAR A LA ACCIÓN.

Te has tomado tu tiempo para revisar tus creencias, has hecho los deberes y has sido capaz de realizar un inventario personal detallado, has elevado la mirada y te has marcado visión, misión y objetivos, tu plan está a punto de revista, has comenzado a perfilar tu estrategia…, has decidido poner en marcha un blog -u otro tipo de presentaciones- para mostrar demostrar lo que sabes, publicas contenido de calidad, de manera regular, das muestras de coherencia y autenticidad,  estás logrando posicionarte y desarrollar tu marca (si alguien te busca, te encontrará con mayor facilidad), así mismo te has ido creando una buena red de contactos -no muchos, sino de calidad-, contactos que van a  decir mucho más de lo que te imaginas sobre quién eres, sobre lo que haces y cómo lo haces -mucho de tu éxito profesional, y me atrevería a decir personal, va a depender de la consistencia y solidez de tu red de contactos-. Estás consiguiendo que te reconozcan y, además, que te recomienden, has revisado tus herramientas y tu mensaje, estás preparado para las entrevistas -las tienes ensayadas, incluso tienes identificados tus logros-, continúas formándote, sigues con hambre de competencias nuevas, eres consciente de cómo está el mercado, también en tu sector y, además, has decidido compatibilizar una estrategia de atracción -2.0- con otra más “tradicional”, más basada en la búsqueda que en provocar que te encuentren. Has creado perfiles en portales y webs de empleo, también en las ETT’s. Continúas depositando tu confianza en Infojobs, aun siendo consciente de que, a pesar de ser un camino más rápido, el efecto -emplearte, si es que se produce- es más efímero. Estudias las distintas ofertas, descubres una que “te encaja”, la analizas en profundidad, perfil, competencias -también las blandas-, buscas y rebuscas información sobre la empresa, te imaginas trabajando en ella, repasas su visión, misión y valores, descubres que están alineados con tu proyecto profesional y personal. Es tu oportunidad, exploras la mejor manera de hacerles llegar tu candidatura, adaptada, por supuesto, investigas su organigrama, descubres a los responsables de los procesos de selección, descubres que vía correo electrónico, por ejemplo, es el canal más adecuado, entonces “te lo curras”, rellenas de manera adecuada el asunto -además del puesto incluyes un elemento motivador-, en el cuerpo complementas tu currículum -redactas tu presentación, dejas clara tu propuesta de valor: quién eres, qué haces, para quién lo haces y cómo le beneficias-, añades una imagen o un link a un vídeo que muestre tus fuertes, terminas con una firma, por ejemplo con una enlace a about me y, entonces, lo repasas, ensayas varias alternativas, te decides y le das a enviar, y entonces …, escuchas esto.

Fuente: eluela31 (Pixabay)

¿Lo oyes? Me extrañaría, porque no hay ningún tipo de sonido ni manifestación alguna, ni para bien ni para mal. Y eso que tú has hecho tus deberes, antes, durante y después. Has esperado un tiempo prudencial, te has interesado por cómo va el proceso selectivo. ¿Continúas sin oír nada? Tienes razón, nadie te devuelve nada. No hace falta que sea una gran valoración, o sí. Algo escueto, sencillo, clarificador, también nos sirve. Quizás, también un gracias por su interés. Pero ¿por qué no obtenemos respuesta a nuestras candidaturas?, ¿qué imagen da una empresa que no responde?, ¿cómo queda su employer branding?

Según Business Digest en un estudio llevado a cabo por Gerry Crispin, el 70% de las empresas no proporción feed back alguno a los candidatos que se postulan a un empleo. La misma fuente destaca que el 91% de los candidatos que han solicitado un empleo, no han recibido respuesta alguna por parte de las empresas.

Entiendo -no quiere decir que comparta- que hay procesos de selección tediosos, donde el volumen de CV a revisar puede ser enorme, que hay muchas otras tareas esperando en la bandeja de entrada, que no hemos terminado un proceso de selección cuando ya nos estamos embarcando en el siguiente…, pero, aun así, al otro lado hay alguien, que espera -y en ocasiones, en más de las que creemos, desespera-, que se merece una respuesta, aunque sea un correo escueto, hasta automatizado, algo breve, no digo ya una llamada, un GRACIAS esta vez  no ha sido pero te tendremos en cuenta, nos importas, nos encantaría que continuases queriendo trabajar con nosotros, tenemos un lado humano, ¿qué imagen de la empresa le queda al candidato cuando no recibe respuesta?

Soy consciente de que no es lo mismo descartar a alguien en las primeras fases del proceso, a las primeras de cambio, que tras haber realizado la entrevista, que la respuesta puede ir acorde con el momento, pero que, independientemente de lo anterior, ésta ha de darse, desde la empatía, poniéndonos en el lugar del otro, agradeciendo su interés, más si es un candidato o candidata que ha pasado varias fases, tratando de ponerle en valor, solicitándole feed back sobre el proceso, sobre cómo lo ha visto, cómo se ha sentido … Además, el no encajar en un momento determinado en el perfil de un puesto, ni mucho menos quiere decir que en un futuro no vaya a encajar en otra vacante. Si no obtiene respuesta, ¿querrá seguir optando a trabajar en la empresa?

Creo que no cuesta tanto, si es un mail automatizado, casi nada, tomarse unos segundos de tiempo para redactar algo como: “Gracias por haber mostrado su candidatura al puesto tal o cual, o por haber participado en el proceso de selección al puesto tal o cual, pero en este momento su perfil no se adecúa a las necesidades del puesto, o a los requerimientos de la empresa, no obstante, nos gustaría guardar su currículum en nuestra base de datos para considerar su candidatura a futuros procesos de selección. En caso de que éstos se den, y de que su perfil se ajuste a los mismos, nos pondremos en contacto con usted”. La persona que está al otro lado lo agradecerá, su incertidumbre cesará, y tú, como reclutador, también te sentirás mejor. ¿Te animas a probarlo?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.