¿PERSEVERAS O RENUNCIAS?

Definitivamente te has puesto manos a la obra: te has planteado a dónde quieres llegar, qué quieres ser de mayor, en qué quieres trabajar y, para comenzar el tránsito, has desmontado (desandado) el camino en sentido inverso; es decir, sabiendo que estás en D (desempleado) y quieres llegar a E (empleado), has “descompuesto” el trayecto para desvelar todos los pasos que lo componen. Para ello y, aparte de los mencionados objetivos, inviertes en un proceso de autoanálisis, revisas el plan, ajustas estrategias, repasas tu caja de herramientas (CV, carta, correo, perfiles en RRSS, agenda, tarjetas de visita, blog,..) y pones al día tu red de contactos pero, pasa el tiempo, tic tac, tic tac, tic tac, y no parece suceder rien de rien. No te impacientes, persevera y, el día que menos te lo esperas, estarás recogiendo los frutos de tu labor.

¿Conoces la historia del bambú chino? Seguro que has oído hablar de ella en más de una ocasión pero, por si acaso, ahí va: el bambú, aunque es una planta que puede alcanzar hasta 30 metros de altura, durante los primeros 7 años parece no ocurrirle nada. Coges la semilla, la plantas, la abonas y riegas de manera periódica y, por más que la estimules, no parece responder. Sin embargo, durante esos 7 años, desarrolla una enorme red de raíces, poderosas, que la preparan para, al final del séptimo año, brotar y alcanzar, en tan sólo un mes, más de 30 metros de altura, una altura que para nada está reñida con la rigidez, a la par que flexibilidad, tan características de esta auténtica maravilla de la naturaleza.

bamboo-261443_1920

Pues bien, esta historia nos puede servir de metáfora a la hora de tratar de explicar muchos de lo  procesos de búsqueda de empleo, de desarrollo profesional y, hasta de crecimiento personal. Como te decía, has realizado inventario (autoconocimiento), has desvelado tu sueño (visión, misión, objetivos), has ajustado tus límites (valores), has derrotado -o, al menos acallado- tus creencias negativas, has pergeñado un plan y unas estrategias, tus herramientas están a punto, tienes definida tu propuesta de valor, aquello que te diferencia y a quién beneficias, tu mensaje está claro y acotado, sin ambages, y, además, tu red de contactos es la adecuada (no por cantidad sino, más bien, por profundidad) pero, el tiempo pasa y el desánimo llega, algunos de los que te acompañaban se van quedando por el camino, la incertidumbre y el pánico van tomando posiciones, no sabes lo que vas a poder resistir, continúas con malas compañías -prisas-,…, pero, entonces, cuando lo dabas todo por perdido, cuando estabas a punto de sucumbir, las semillas que has ido plantando, abonando y regando, GERMINAN. Mientras tanto, permíteme repasar contigo algunas de las pautas que, aunque de sobra conocidas, viene muy bien refrescar para tener en cuenta:

Persevera: cuando creas que ya no hay nada que hacer, que has visitado mil empresas, entregado un montón de currícula, etc., continúa, no te pares y, sobre todo, no te impacientes. Las prisas no son buenas consejeras (fíjate en el bambú). Los desniveles son sólo parte del camino. No desesperes, continúa avanzando.  En palabras del mismísimo Albert Einstein “el genio se hace con un 1% de talento, y un 99% de trabajo”. Acompaña el trabajo de networking.

Yes, I can: este es el pensamiento, tú también puedes. ¡Faltaría más! Confía en tí, en tus posibilidades, ajusta expectativas (éxito, autoeficacia y locus de control). Cree en tí, en tus posibilidades para alcanzar un empleo (expectativa de éxito). Cree en que vas a ser capaz de llevar a cabo las distintas tareas y conductas que requiere un proceso de búsqueda de empleo (autoeficacia). Y cree en que aquello que anhelas -encontrar un empleo- depende de lo que tú eres capaz de hacer, es decir, para formar parte de la solución, has de sentirte parte del problema, acepta tu parte de responsabilidad (locus de control). Antes de “venderte”, de presentar tu propuesta de valor, reflexiona por un momento: ¿yo me “compraría” si necesitase a un profesional de mi sector? Nuestro entorno confía en quien confía y cree en sí mismo.

¿Estás disponible?: revisa tanto tu disponibilidad para un empleo como para el proceso de búsqueda. ¿Qué otras obligaciones has de compartir?, ¿cuentas con disponibilidad total?, ¿parcial? Quizás estés tan ocupado -haciendo tareas de otros (como estás en desempleo)-, que no te quede tiempo ni para buscar empleo. Buscar trabajo, es un trabajo. Requiere tiempo y dedicación.

¿Sabes buscar empleo?: los tiempos han cambiado, los requisitos mudan vertiginosamente, las herramientas y canales ya no son como antaño. Has de tener acceso a información y formación. Acude en busca de un/a Orientador/a, Coach, Facilitador/a,… El proceso de búsqueda, la implementación de un itinerario, requiere orden, disciplina -repites conductas, las aprendes, las interiorizas y surgen los hábitos- y constancia. Evita la búsqueda intermitente y desordenada, sin objetivos ni planes. Puede que dé resultados, pero sólo en raras ocasiones. Por el contrario, dótate de habilidades, aprende nuevas técnicas de búsqueda, interésate por tu entorno laboral (mercado, tipo de demanda,…), prepara las herramientas (CV, carta de presentación, autocandidatura, entrevistas,…), en definitiva comienza a poner en marcha conductas que te acerquen a tus objetivos.

Mantén las ganas de aprender: hace poco, en una conversación con una compañera me comentaba que, en una tutoría, llegó a sus manos un CV en el que se podía leer: “muchas ganas de aprender”. Además, estaba resaltado en negrita y en un tamaño mayor al resto de las letras. En principio, hasta aquí, todo bien; pero, ¡cuál fué la sorpresa!, cuando, al repasar experiencia y formación, la persona en cuestión llevaba más de 10 años sin movimiento en estos apartados. No dejes de formarte, no por el hecho de formarte, claro, sino que, una vez decidido hacia dónde quiero ir, trataré de alcanzar un nivel de competencia adecuado en ese sector en el que quiero desempeñarme profesionalmente. Mantente actualizado, en fase beta permanente, adáptate, evoluciona.

El que mucho abarca…: Parece que estamos en un mundo en el que todo -o casi todo- está inventado. Cualquier tema sobre el que precises información, tiene un montón de entradas en cualquiera de los buscadores de internet; sin embargo, tú que tienes claro a lo que te quieres dedicar, tienes que afinar un poco más. Se trata de acotar tu profesión, de ponerle apellidos, en definitiva, de especializarte, de centrar tu propuesta en un nicho determinado. La especialización, lejos de hacerte perder oportunidades, implica definición, concreción, menor competencia y mayores posibilidades de éxito.

Huye de los perroflautas, vendehumos y pesimistas: en palabras de Mark Twain “aléjate de la gente que trata de empequeñecer tus ambiciones. La gente pequeña siempre hace eso, pero la gente realmente grande, te hace sentir que tú también puedes ser grande”. Con educación y buenas palabras, nomina para abandonar tu compañía a aquellos que sólo te aportan negatividad, pesimismo, toxicidad, a aquellos que no han contado con los bemoles suficientes para trabajar en pos de sus sueños y que, como parte de su plan, se han empeñado en arrastrarte, en “obligarte” a acompañarles. Por el contrario, rodéate de gente positiva, de gente que persigue sus metas, que trabaja cada día -y cada noche, y hasta los fines de semana- para acercarse un poco más al lugar donde quiere estar. Fíjate en cómo lo hacen los que ya han llegado o, tal y como diría Francisco Alcaide, “aprende de los mejores”. Si otros han podido, ¿por qué tú no? No te olvides de ir tejiendo tu red de contactos. Realiza networking. Mantén el contacto logrado, llama, queda, conversa, y puede que de ahí, surja una posibilidad de empleo, colaboración, etc.

Déjate acompañar: Coach, Facilitador/a, Orientador/a, Educador/a,… Acércate a aquellos que, amén  de proponer intervenciones encaminadas a mejorar y potenciar el propio proceso de búsqueda -dotándote de una serie de herramientas-, hagan hincapié en trabajar tanto tu cambio de actitudes como tu motivación; es decir, rodéate de profesionales que, entre otras variables, apoyen una intervención sobre tus expectativas, sobre todo, en relación a tus expectativas de éxito, de manera que el logro de los objetivos que vayáis marcando -objetivos intermedios- construya un entorno adecuado de éxito, entorno  que, entre otros, redundará en la puesta en marcha y mantenimiento de conductas de búsqueda, en una atribución adecuada de las causas del desempleo, e incrementará las posibilidades de alcanzar un empleo. Reclama aquello a lo que tienes derecho: acércate a tu servicio de empleo, infórmate y participa en cursos y formaciones, interésate por otras políticas de empleo activas, y demanda todas aquellas intervenciones -transversales- que te ayuden en tu proceso. La decisión es tuya, el Facilitador sólo acompaña, no permitas que decida por ti.

Gran parte del proceso, al igual que ocurre con el bambú, amén de apoyarse en el trabajo y en el establecimiento de relaciones, descansa sobre nuestras creencias, unas creencias que tienen que ver tanto con las competencias que uno tiene como con las posibilidades que uno se atribuye de hacer y conseguir algo con esas competencias. Las creencias -tanto positivas como negativas- tienen un enorme poder de influencia en las posibilidades reales de alcanzar nuestros objetivos, ya que están en la base -al principio y durante- de la puesta en marcha de las actuaciones que habrán de conducirnos hacia ese éxito (empleo, desarrollo profesional, crecimiento personal, etc.). Dichas creencias no surgen de manera espontánea, sino que tienen que ver con nuestros procesos de socialización y aprendizaje; es decir, se aprenden y, por tanto, aquellas que no nos benefician, aquellas menos adaptativas, se pueden desaprender. ¿Estás de acuerdo?, ¿estás inmerso en un proceso de desarrollo de “músculo” mental?

Post publicado originalmente en La Nueva Ruta del Empleo

Imagen: Pixabay

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.